Lo que vendrá

Despejadas las necesidades financieras para los próximos años, y en la misma en que Martín Guzmán anunció las cifras astronómicas de aceptación de ambos canjes, ley extranjera y local, hubo anuncios tanto desde Nación como de la Provincia de Buenos Aires. Era la agenda que estaba en los planes: primero la deuda, después todo lo demás. Alterar el orden de los factores no era factible.

Argentina y tres grupos de acreedores alcanzan acuerdo de reestructuración de deuda

La República Argentina y los representantes del Grupo Ad Hoc de Bonistas Argentinos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo de Bonistas del Canje y otros tenedores (en conjunto, los “Acreedores que brindan Respaldo”) llegaron a un acuerdo en el día de la fecha que les permitirá a los miembros de los tres grupos de acreedores apoyar la propuesta de reestructuración de deuda de Argentina y otorgarle a la República un alivio de deuda significativo.

Hora de una gran cancelación de deudas

Los costos del pago de los más de 7,5 billones de dólares que las economías emergentes deben a acreedores externos se están volviendo cada vez más onerosos, justo cuando necesitan el mayor margen fiscal posible para confrontar la crisis de la COVID‑19. Pese a que hay sólidas razones para cancelar buena parte de esta deuda, muchos actores importantes se oponen a hacerlo, con el argumento de que limitaría el acceso futuro de esos países a los mercados internacionales y de tal modo reduciría la inversión y el crecimiento.

“El acuerdo es un retroceso”

 

El Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos de la ONU opina que el acuerdo con los buitres firmado por el gobierno de Mauricio Macri “representa un retroceso en el proceso encaminado a establecer un mecanismo internacional para reestructurar las deudas soberanas”. Añade que “los expertos en derechos humanos han expresado su profundo pesar”.

“El acuerdo es un retroceso”

 

El Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos de la ONU opina que el acuerdo con los buitres firmado por el gobierno de Mauricio Macri “representa un retroceso en el proceso encaminado a establecer un mecanismo internacional para reestructurar las deudas soberanas”. Añade que “los expertos en derechos humanos han expresado su profundo pesar”.

“Se puso un límite a los piratas del siglo XXI”

Los nueve principios básicos para guiar las reestructuraciones de deuda soberana que se aprobaron en la Asamblea General de las Naciones Unidas serán incorporados a la legislación argentina. El canciller Héctor Timerman confirmó a Página/12 que el Gobierno enviará en los próximos días un proyecto de ley para rubricar el compromiso con los lineamientos diseñados para limitar el accionar carroñero del sistema financiero internacional, legitimar el derecho de los países a reestructurar sus pasivos y proteger a los acreedores de buena fe de los buitres. “El resultado de la votación en la ONU es una victoria histórica que pone un límite a los piratas del siglo XXI que aprovechan la falta de legislación global para infringir daño y obtener ganancias extraordinarias”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores durante una entrevista en las oficinas de la misión permanente del país ante la ONU, ubicada en un piso 25 que ofrece una vista panorámica hacia el condado de Queens.

“Es un rechazo mundial a los buitres y a Griesa”

Para el ministro de Economía, Axel Kicillof, no es exagerado decir que “el resultado obtenido en la ONU por la Argentina en favor de su propuesta de normas para las reestructuraciones de deudas soberanas fue el mayor éxito diplomático y económico del país alcanzado en muchos años”. Especialmente, si se toma en cuenta su trascendencia tanto el momento por el que transita la crisis mundial, como los escollos que debió doblegar el proyecto, al cual se opusieron algunas de las principales potencias económicas del planeta. En la cartera de Kicillof nació el proyecto que, esta semana, recibió en Nueva York 135 votos a favor contra tan sólo 11 en contra. “Desmesurado”, es la primera expresión que utiliza el ministro al iniciar la conversación con Página/12, para calificar el éxito obtenido por la iniciativa.