Los problemas estructurales de la industrialización en la Argentina (1962-2010)

Tras el desplome de la convertibilidad, en 2002, la industria argentina ingresó a una nueva etapa signada por el crecimiento productivo y por la recomposición salarial, que dejó atrás un largo período de estancamiento. Más allá de estas significativas concreciones, un examen de esta fase pone en descubierto el desarrollo de importantes contradicciones. Mientras que el incremento de la producción, la ocupación y la productividad industriales reflejan un notorio cambio de tendencia, el déficit de divisas, que surge de la diferencia entre las importaciones y las exportaciones MOI, alcanzó cifras sin precedentes.

* El profesor Guillermo Gigliani -por medio de una controvertida resolución- fue dejado cesante en su cargo docente en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. ">http://www.iade.org.ar/uploads/c87bbfe5-1828-a979.pdf] VER VÍNCULO

Nota del sitio IADE: como producto de una gran movilización; espíritu de lucha de varias agrupaciones y entrevistas con el decano de la FCE, el profesor Gigliani fue reincorporado, hoy 19 de febrero a su cargo en el curso de Dinero, crédito y bancos.

El desarrollo y la industrialización

Valle, director de Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), y Schorr, sociólogo y magíster en Economía (Flacso), debaten sobre los logros alcanzados en el área durante la última década y piensan los desafíos a futuro en un año complicado y electoral.

¿Cómo es para el Estado, hoy, planificar la industria, el desarrollo, con estos niveles de globalización?

Martín Schorr: –Esta década puede pasar a la historia como una etapa que uno podría conceptuar como de un crecimiento industrial importante sin políticas industriales activas.

El futuro inmediato

Argentina actual es un país que cuenta con 9.300.000 de trabajadores registrados que realizan mes a mes sus aportes previsionales y sociales, y según el Ministerio de Trabajo de la Nación infiere que existe un 34,5% más de trabajadores no registrados, que en conjunto conforman un significativo número que a su vez poseen cierta disciplina laboral y determinado nivel de capacitación, y lo más importante, con facultades de asimilar mayor conocimiento, que implica un potencial productivo mayor todavía.

Si a ello le sumamos la potestad de la tierra más fértil del mundo, con reservas ciertas de petróleo y gas en las piedras, con dotación significativa de agua potable, sin considerables conflictos internos ni externos, con cierta armonía y paz social, podemos considerar que, como diría un famoso jugador y técnico de futbol, “la base está”.

Taylorismo y fordismo en la industria argentina de los ´30 y ´40

En esta entrevista, realizada en el mes de julio de 1994, Adolfo Dorfman, autor entre otras obras de “Historia de la industria argentina “Cincuenta años de industrialización en la Argentina” y “La industrialización argentina en una sociedad en cambio" (RE 112), analiza la situación de la industria en la Argentina durante las décadas de los '30 y '40. Reflexiona, especialmente, sobre las formas de aplicación en nuestras industrias de los sistemas de taylorización y fordización y los compara con los desarrollados en los Estados Unidos para la misma época.

Crecimiento industrial, sector externo y sustitución de importaciones

La Argentina ha experimentado en los últimos años el proceso de crecimiento económico más exitoso de toda su historia. Una de las características más importantes de este desempeño es que, por primera vez desde el modelo de industrialización por sustitución de importaciones, el sector industrial ha vuelto a ocupar un lugar central en la dinámica de crecimiento registrada. A partir de este fenómeno se ha abierto un intenso debate en la literatura especializada en relación con las características específicas de este proceso, las similitudes y diferencias que guarda la posconvertibilidad con los años de vigencia del régimen convertible, la existencia o no de cambios estructurales, la dependencia del crecimiento industrial del sector externo, y si el actual proceso puede o no caracterizarse como una etapa de sustitución de importaciones.

16 toneladas

Una de las actividades que entonces se ennoblecieron con el prestigio de la ciencia fue el Management Científico, también llamado Ciencia del Trabajo. Su fundador era Frederick Winslow Taylor (1856-1915), un personaje a quien se sigue reverenciando en ciertos cursos de organización industrial y hasta en la mismísima Wikipedia. Los historiadores reconocen que Taylor fue tan importante como Ford a la hora de configurar la estructura de las fábricas de la segunda Revolución Industrial. Por eso se ha hecho habitual hablar de fordismo-taylorismo, a pesar de que estos sistemas respondían a esquemas ideológicos distintos, y es que en la práctica se complementaron eficazmente.

“El Estado tiene que estar, pero no puede encargarse de todo”

Francisco Rosario, especialista brasileño en economía industrial, dialogó con TSS sobre el papel de las grandes empresas, las pymes y el sector académico en el esfuerzo por vincular la política de ciencia y tecnología con la política industrial en Brasil.

Agencia TSS – Durante los últimos años, Brasil ha comenzado a implementar medidas específicas que pretenden vincular el desarrollo de innovaciones científicas y tecnológicas con ciertos sectores fuertes de su economía, como los de alimentos, bioenergía, petróleo y gas, explica Francisco Rosario, especialista del Grupo de Estudios en Tecnología, Innovación y Competitividad de la Facultad de Economía, Administración y Contabilidad (FEAC) de la Universidad Federal de Alagoas (UFAL), en Brasil.