La cúpula empresaria durante los gobiernos kirchneristas

El objetivo del presente artículo es analizar la evolución de los rasgos centrales de la cúpula empresaria argentina durante los gobiernos kirchneristas, identificando continuidades y rupturas respecto del legado de las políticas neoliberales de la década de 1990. Focalizándose en las 200 empresas de mayor facturación anual (excluyendo a las firmas financieras y a las agropecuarias) durante el período 2001-2014, se estudian tres aspectos centrales de esta elite. En primer lugar, se evalúa el nivel de concentración económica global, distinguiendo diferentes subperíodos y los factores que concurren a explicar su comportamiento.

Los artículos de Realidad Económica Nº 297 que se reproducen se comentarán en la ACTIVIDAD">http://www.iade.org.ar/modules/actividades/event.php?eid=409]ACTIVIDAD[/...

Parir la economía kirchnerista

El jueves 15 de diciembre de 2005, Néstor Kirchner anunció en el Salón Blanco de la Casa Rosada que Argentina cancelaría con reservas de libre disponibilidad del Banco Central la deuda con el FMI por un total de 9510 millones de dólares, desembolso que se efectivizó el 3 de enero de 2006.

Ese inmenso esfuerzo de la sociedad de destinar esos miles de millones de dólares sirvió para retirar de la escena local al auditor de los intereses de los acreedores, cuya única receta es el ajuste ortodoxo. Kirchner había afirmado que la cancelación de la deuda con el Fondo Monetario permitiría “ganar grados de libertad para la decisión nacional” puesto que a partir de esa medida “el país será otro: tendrá soberanía política e independencia económica”.

La naturaleza política y la trayectoria económica de los gobiernos kirchneristas

Los doce años transcurridos desde el día en que Néstor Kirchner anunció a los argentinos que no había venido a gobernar para dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada, han ido marcando una línea ascendente en la confrontación con el bloque dominante. Como bien se señala en la presente investigación de CIFRA, la confrontación con las patronales agrarias en el 2008 constituyó el punto de inflexión a partir del cual el hostigamiento del poder económico fue persistente y sistemático.

El valor del miedo y el coraje

Se habla en los medios de comunicación hegemónicos, de una supuesta campaña del miedo armada para atemorizar sobre los riesgos de un posible triunfo de Mauricio Macri en el ballotage del próximo 22 de noviembre. Son los mismos medios que nos convocaron a no temer e incluso valorar el golpe de 1976 y las políticas neoliberales de endeudamiento, privatizaciones y destrucción del aparato productivo en los noventa. Su complicidad «tranquilizadora» allanó el camino de quienes arrasaron los derechos humanos, sociales y políticos de los argentinos.

Por la victoria de un país industrializado, inclusivo y soberano

Desde 1987 APYME viene trabajando por el desarrollo autónomo, inclusivo y sostenido del país con activa participación de las micro, pequeñas y medianas empresas.

La entidad siempre se ha manifestado por los valores de la democracia, los derechos humanos y sociales y la distribución equitativa de la riqueza de acuerdo con su papel gremial y político de expresar las demandas del conjunto de las Pymes en función de una sociedad más justa.

Hoy los argentinos nos encontramos en una instancia clave ante el balotaje del próximo 22 de noviembre, cuando deberemos decidir entre candidatos que representan dos diferentes proyectos de país.

Esta afirmación no expresa un prejuicio ideológico sino un diagnóstico sobre la realidad social, política y económica en que estamos inmersos los argentinos.

Ante la segunda vuelta

En esta elección presidencial está en juego la preservación de los derechos y avances sociales, económicos y culturales alcanzados en los últimos doce años, amenazados por un proyecto de restauración conservadora que -en caso de triunfar- implicaría un fuerte retroceso en las condiciones de vida de la gran mayoría de los argentinos.

Cambiemos y el macrismo sostienen un proyecto neoliberal que nos pondría de rodillas ante los fondos buitres -”hay que pagar lo que diga Griesa”, sostuvo Macri- y subordinaría el desarrollo argentino a la estrategia imperial del Tratado del Pacífico.

Argentina: un balotaje crucial para América Latina

El resultado de las elecciones del pasado domingo no fue un rayo en un día sereno. Un difuso pero penetrante malestar social se había ido instalando en la sociedad al compás de la crisis general del capitalismo, las restricciones económicas que impone a la Argentina el agotamiento del boom de las commodities y la tenaz ofensiva mediática encaminada a desestabilizar al gobierno. Era, por lo tanto, apenas cuestión de tiempo que esta situación se expresara en el terreno electoral. Ya las PASO (elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) celebradas el 9 de Agosto habían sido una voz de alarma, pero no fue escuchada y analizada por el oficialismo con la rigurosidad requerida por las circunstancias. Prevaleció una actitud que para utilizar un término benévolo podríamos calificar como “negacionista”, gracias a la cual la autocrítica y la posibilidad de introducir correctivos estuvieron ausentes, con las consecuencias que hoy estamos lamentando.

Los izquierdistas y el balotaje

Los sectores de izquierda y la decisión ante el balotaje, en un jugoso diálogo con el secretario del comunismo platense, Gastón Varesi.

El balotaje para el 22 de noviembre derivado de las elecciones presidenciales del pasado 25 de octubre atraviesa a toda la sociedad. Como no podía ser de otra manera, los sectores de izquierda también entraron en la polémica. Que sí, que no, que a favor, que en contra, que en blanco, que en positivo, los distintos partidos que conforman ese sector ideológico exponen sus argumentaciones con miras a la consecución de un proyecto que, con sus claroscuros, podría englobarse en aquello cantado tantas veces en los primeros años ’70: la patria socialista.

La prioridad de Macri y Scioli

Desde el domingo pasado hasta el 22 de noviembre los dos candidatos no tienen prioridad, porque prioridad hay cuando existen alternativas. Desde el domingo pasado hasta el 22 de noviembre Mauricio Macri y Daniel Scioli tienen un único objetivo que es ganar la elección. Pero sea quien sea el triunfador, no hay duda de que una vez electo tendrá como prioridad en materia económica conseguir dólares para aflojar la restricción externa y, sólo así, intentar cumplir las promesas que realizó durante la campaña. Justamente en ese tema prioritario radica una de las pocas diferencias notorias entre lo que el sciolismo y el macrismo vienen diciendo en la campaña.