¿Nueva normalidad o más de lo mismo?

¿Cómo será la denominada nueva normalidad? ¿Cambiará el mundo del trabajo de forma más o menos estructural? ¿Serán estos cambios para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores asalariados? Este y otros tantos interrogantes desvelan a aquellos que por diversos motivos tratan de imaginar el futuro inmediato. Los indicadores objetivos son confusos, no conclusivos y a veces hasta desalentadores, en especial si se intenta volver a lo viejo.