Pensar una economía antifascista

La crisis de subsistencia global –inflación, guerras comerciales, colapso climático– alimenta a las extremas derechas. El neoliberalismo, incapaz de proteger la democracia, comparte con el fascismo una base darwinista. Frente a ello, se propone una economía basada en la asequibilidad, los empleos dignos y la paz internacional.

Francisco, un papa reformista

Durante doce años, el papado de Francisco se caracterizó por su apelación a la fraternidad y al cuidado de la «casa común», así como por su apuesta por el diálogo ecuménico y por sus planteos en favor de una economía al servicio de los más pobres. Sin dudas, el papa, que sufre ahora graves problemas de salud, dejó una huella y su papado una pregunta acerca del futuro de la Iglesia.