Patagonia, Gaza y Alabama

El Mundial en Estados Unidos fue -entre muchas otras cosas que fue- el epicentro de la penúltima zoncera del wokismo, la enfermedad infantil del progresismo. Un episodio más de su guerra popular y prolongada contra la Historia, a la cual concibe como una serie de reels dispersos, de imágenes sueltas, de tweets likeados y reenviados y, a lo sumo, algún video de Youtube chequeado hasta el minuto 10.

Susan Neiman, filósofa: “El wokismo le ha generado rechazo a mucha gente y la derecha ha sabido explotarlo”

La académica estadounidense, especialista en filosofía moral y estudiosa de procesos vinculados a la izquierda, la memoria y el nazismo, acaba de publicar “Izquierda no es woke”, en donde analiza el fenómeno del wokismo y qué implica para derechas e izquierdas a nivel global.