A desembolsar
El Congreso dio otro paso hacia un cambio en el sistema financiero con la ley de reforma del mercado de capitales. El nuevo esquema persigue aumentar la capacidad de control por parte del Estado sobre las operaciones bursátiles, sumar nuevas opciones de canalización de ahorro en pesos y desbaratar el imperio de las calificadoras de riesgo.
El rol del Estado y las responsabilidades privadas
La demanda de EE UU a S&P pone en el tapete el papel desempeñado por el sector privado durante la crisis.
El acuerdo de precios. La semana pasada se llegó a un acuerdo con supermercadistas y tiendas de electrodomésticos, entre otros, para mantener los precios de todos los productos por un lapso de 60 días. En este marco, vale la pena avanzar en algunas cuestiones que se desprenden de las repercusiones del anuncio.
La deuda estudiantil es la nueva bomba de tiempo del sistema financiero
Una de las consecuencias de la financiarización de la economía desplegada desde los años 80 es el fuerte incremento de la deuda privada y sus silenciosos costos derivados de ese abusivo concepto que es la magia del interés compuesto, tema al cual dedicamos un largo post. El crecimiento exponencial de la deuda por la vía de los intereses ha llevado al mundo al actual colapso en cámara lenta que se sufre en todos los rincones del planeta. La deuda en mora de los créditos estudiantiles en EEUU llega a los 110 mil millones de dólares.
Europa lidera la banca en la sombra y se acerca al momento pre-Lehman
Aunque la economía se ha desplomado desde el año 2007, el sistema bancario en la sombra sigue creciendo y donde más crece es justamente en Europa, la zona que ha caído en una nueva recesión, que tiene el desempleo por las nubes y que sufre de una potente trombosis que le provocará un infarto en breve. La zona euro, como se aprecia en esta gráfica tomada del último informe del Financial Stability Board publicado ayer, posee un tercio de los activos de la llamada “banca en la sombra”. Y si incluimos al Reino Unido, Europa queda con el mayor sistema bancario en la sombra que llega a los 67 billones de dólares (1,11 veces el PIB mundial).
Desahuciados
La recesión es un virus que debilita la solvencia del sistema financiero en un círculo vicioso de aumento de la morosidad de empresas y particulares, requerimiento de mayores previsiones por incobrabilidad, deterioro patrimonial, exigencia de capitalización y fuga de depósitos por temor a la situación de los bancos. El ajuste de las cuentas públicas reduciendo el gasto profundiza la caída del nivel de actividad económica y, pese a ese resultado impactando en forma negativa en sus negocios, banqueros con su elenco de analistas y economistas ortodoxos aplauden esa política. Este sinsentido tiene origen en la ideología neoliberal de sus protagonistas, en el desprecio a las penurias de las mayorías y en cómo funciona el mundo de las finanzas. Mientras reciben auxilios monetarios del Estado para cubrir los inmensos baches de los balances, cada uno de los dueños de las entidades especula con ser el sobreviviente del naufragio para terminar absorbiendo a los hundidos. Ciclo de concentración del capital que termina configurando el principal instrumento de presión de la banca al poder político: “Demasiado grande (el banco) para dejarlo caer”. El temor a un descalabro económico de mayores proporciones por la quiebra de alguna de las grandes entidades financieras y el fantasma del efecto dominó deriva en la subordinación de gobiernos que se endeudan para salvarlos y aplican impopulares recortes del gasto público para liberar recursos para pagar a los acreedores. Esta situación se está desplegando con prolija violencia en Europa, siendo España la máxima expresión con tasas record de morosidad y ejecuciones hipotecarias.
Tropezar dos veces con la misma piedra
Aunque el negocio, como de costumbre, ha regresado al sector financiero, la devastación económica del mundo real causada por la crisis persiste, al igual que la fragilidad subyacente del sistema financiero. No hemos aprendido las lecciones de la crisis financiera mundial (CFG) y así se ha despilfarrado la oportunidad de llevar adelante una verdadera reestructuración del sistema financiero, que es necesaria para evitar otro crash.
Pensar la economía con mirada alternativa
Durante más de treinta años los eventos organizados por el Banco Central estuvieron monopolizados por la ortodoxia y el establishment financiero internacional. Las Jornadas Monetarias y Bancarias del BCRA funcionaban como un espacio para la legitimación de las políticas y teorías económicas dominantes. A partir de 2010 esa tradición se quebró. En la edición de este año, los paneles estuvieron monopolizados por economistas con visiones alternativas de la economía.
Tres mitos que sustentan la crisis económica
El verano de 2007 fue cosa común y corriente. Tony Blair había dejado de ser primer ministro a finales de junio y su sucesor, Gordon Brown, disfrutaba de un período de luna de miel. Era un año sin Mundial de fútbol ni Olimpiadas.
Luego, el 9 de agosto, llegaron informes de que los bancos centrales se habían mostrado activos en los mercados. The Guardian afirmó que su actuación implicaba bombear miles de millones de libras en el sistema financiero para calmar los nervios en medio de los temores de una contracción del crédito. Lo que desencadenó el pánico fue la decisión del BNP Paribas de bloquear la retirada de tres hedge funds, debido a lo que denominó una completa evaporación de la liquidez. Un portavoz del banco describió la medida como una cuestión técnica temporal.
¿Crisis del sistema financiero o reconfiguración mundial del capital?
El objetivo de este trabajo es analizar el impacto de la crisis global en EEUU e intentar desentrañar las causas fundamentales de la crisis en este ámbito nacional, sin detenerse en los análisis unilaterales acerca del sistema financiero. De esta forma, se busca romper con la escisión entre sistema financiero y real, para analizarlo en su conjunto. Indagando sobre las determinaciones del dólar como dinero mundial y sus repercusiones en la estructura productiva de EEUU, con el propósito de desarrollar la hipótesis de que la crisis global está fundada en una relocalización general del capital.
La última crisis global que estalló a mitad del 2008 en EEUU tomo por sorpresa a la teoría económica mainstream, revelando su incapacidad a la hora de explicar y predecir la crisis. Al mismo tiempo se evidenciaron contradicciones dentro de la teoría predominante frente a las primeras medidas tomadas por los países más damnificados para frenar de forma inmediata la crisis. A pesar de estas contradicciones y deslegitimaciones dentro de la teoría predominante, los análisis más aceptados sobre la última crisis, que consideran a esta como una crisis financiera, provienen de esta teoría. Abundan explicaciones que hacen responsable de la crisis a la expansión desmesurada del crédito, a la imprudente calificación de riesgo a créditos otorgados y a la falta de regulación financiera y contracíclica.
Roosevelt, el New Deal y la vía Argentina
Hoy en la Argentina comienza a tenerse presente el rol de un Estado activo en el proceso económico. Sin embargo, observamos que desde sectores imbuidos del pensamiento neoliberal de los grupos dominantes que impulsó al golpe de Estado de 1976 y que se acentuó en la pasada década del ’90 del siglo XX, con el apoyo de nostálgicos personajes que perdieron el tren de la historia, ahora las critican y postulan reiterar la receta que nos llevó a la crisis de 2001/2002. Marginan la crisis que actualmente ocurre en los países de alto desarrollo y también las dolorosas recetas que sufrirán esos pueblos, por intentar revivir el anarco-capitalismo, y oxigenar el sistema financiero, su núcleo promotor.
Las circunstancias que está padeciendo el mundo ante el rotundo fracaso del paradigma del mercado para unos pocos como motor del proceso económico, requiere pensar otros medios o instrumentos de política económica que posibiliten el desarrollo económico y social, y terminen con un orden social injusto.
