Tecnología y piratas

Eduardo Dvorkin

Decíamos en [1], “en empresas productivas de importante contenido tecnológico, independientemente de la composición societaria de la empresa, el socio que controla la tecnología es el que maneja el negocio y toma las decisiones. Entre las más importantes decisiones figura la compo¬sición y localización de la cadena de valor, porque esta a su vez con¬diciona la participación como proveedoras de las PyMEs nacionales, determinando así el balance de divisas del sector industrial en cuestión”.

Conocí Venezuela, a la que viajé por primera vez por motivos profesionales (soy ingeniero), antes de que Hugo Chávez resultase victorioso en las elecciones y asumiese la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela.

La Venezuela pre-Chávez era un enclave extractivo en la que empresas multinacionales ganaban fortunas trabajando con su tecnología, desarrollada en sus laboratorios centrales y con proveedores de equipos e insumos desarrollados fuera del país; todo junto a una población mayoritariamente muy pobre.

Las riquezas de Venezuela eran: (1) petróleo con reservas gigantescas y gas, productos que quedaban en manos de las operadoras ExxonMobil, Shell, Gulf Oil, Chevron (que hoy continua operando en Venezuela). La empresa estatal PDVSA y su instituto de R&D, INTEVEP, se encontraban severamente colonizadas por las operadoras extranjeras; (2) la bauxita, junto a la amplia disponibilidad de electricidad barata (central hidroeléctrica del Gurí), son los insumos necesarios y abundantes en el estado de Guayanas para producir aluminio que quedó bajo control de las empresas extranjeras Reynolds, Showa Denko, Kobe Steel y Sumitomo Chemical; (3) la siderurgia, potenciada por las reservas de hierro de alta ley en la región de Guayanas y la gran disponibilidad de energía

(hidroelectricidad y gas). Inicialmente el estado venezolano construyó una gran empresa siderúrgica, SIDOR, pero concesionó la operación de sus diferentes plantas (reducción directa, acería, colada continua y laminación) a empresas extranjeras; finalmente SIDOR fue privatizada y vendida al grupo TECHINT y otros socios internacionales.

La Venezuela pre-Chávez siguió el típico camino de tratar de desarrollarse sobre la base de la inversión extranjera directa (IED). Como consecuencia no se formaron en Venezuela cadenas productivas y no se formaron los tecnólogos capaces de dirigir la producción encarando los problemas que van surgiendo y modernizando permanentemente productos y procesos. Peor aún, los pocos tecnólogos que se formaron fueron tentados a abandonar su país, que fue así vaciado de capacidades tecnológicas.

El resultado fue que luego de las nacionalizaciones de Andrés Pérez y Hugo Chávez, a pesar de las enormes riquezas naturales, la industria venezolana cayó.

La breve historia arriba relatada hizo que a posteriori de llevarse a cabo un acto de piratería por parte del Imperio, Trump tuviese la desfachatez de referirse al petróleo venezolana como “nuestro petróleo”.

ExxonMobil, cuyas instalaciones fueron nacionalizadas en el año 2007, fue correctamente indemnizada según órganos del establishment de negocios internacionales como la Cámara de Comercio Internacional y el CIADI (Banco Mundial). Sin embargo, ExxonMobil y Trump no reclaman una indemnización que tenga en cuenta las inversiones realizadas y las ganancias que era previsible que obtuviesen, es decir no reclaman el valor actual neto (VAN) de la empresa expropiada como sería normal en el mundo de los negocios, sino que ¡reclaman la propiedad de las gigantescas reservas petroleras venezolanas!

Con ese argumento digno de piratas atacaron una nación soberana y raptaron a su presidente.

Conclusiones y su visión desde nuestro país

  1. La IED no es el camino para que pueda crecer en un país el PIB y laequidad distributiva.
  2. Una vez que se permite el desembarco de piratas estos no se vanvoluntariamente ni obedecen resoluciones judiciales.
  3. Aplicando las conclusiones anteriores a nuestro país [1] “uno de losprincipales costos en la explotación de Vaca Muerta lo representan las compañías de servicios para la completación de pozos (Baker Hughes, Halliburton, NOV, SLB, Weatherford, etc.). El actual presidente y CEO de YPF, Horacio Marín (Tecpetrol-TECHINT duran¬te 35 años hasta noviembre 2023), señaló a las compañías de servicios como responsables de incrementar el costo de producir petróleo en Vaca Muerta. Es un desafío pendiente desarrollar, utilizando el potencial de Y-TEC para el desarrollo tecnológico y el know-how y know-why de los profesionales de YPF, una compañía de servicios nacional que, siendo parte del Grupo YPF, trabaje para todas las empresas petroleras que operan en el país. Esto no solo servirá para el desarrollo de soluciones específicas, sino que servirá para un importante ahorro de divisas”.

[1] E. Dvorkin, Tecnología Propia. Neocolonia o reindistrialización autónoma con Justicia Social, Buenos Aires: Colihue, 2025.

 

Fuente: Página 12 - Enero 2026

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