Vaca Muerta a medida de los privados
En 2016, con el 57 por ciento de la producción de gas no convencional, YPF recibió el 57,6 por ciento de los subsidios y en los primeros 10 meses de 2018, con una participación similar (54,9 por ciento), percibió apenas el 6,3 por ciento de los subsidios.
Fracking y proyecto nacional
En febrero planteamos la necesidad de discutir y consensuar tareas de urgente resolución tecnológica que tendrá que enfrentar el gobierno que surja de las elecciones de 2019, para reemplazar al actual proyecto neoliberal-periférico. En ese sentido, Vaca Muerta es un caso paradigmático. Transformar el potencial de Vaca Muerta para la producción de hidrocarburos no-convencionales —shale gas y shale oil— en una realidad concreta es requisito imprescindible para retomar el desarrollo inclusivo.
Iguacel confirmó en Houston violento desplazamiento de YPF en Vaca Muerta
Este Observatorio informó, a principios de este mes, que la producción de gas de YPF S.A. cayó 2,1% entre enero y julio de 2018, convirtiéndose en la peor caída desde su renacionalización en 2012. (1)
El Wall Street Journal confirma que la política energética argentina la define Shell y en La Haya
Juan José Aranguren asumió el Ministerio de Energía en diciembre de 2015. Renunció a la presidencia de Shell-Argentina en junio del mismo año, pero mantuvo su participación accionaria (Clase A; Royal Dutch Shell) hasta septiembre de 2016.
La contrarrevolución del empleo. ¿Despedir y cercenar derechos a los trabajadores para apuntalar Vaca Muerta?
Hemos demostrado en nuestro informe "Inversiones por 5.000 millones en Vaca Muerta: ¿Nuevas inversiones? ¿Boom del shale macrista?" (ver bibliografía), que el "nuevo" plan de Cambiemos no tiene nada de "nuevo", que las inversiones anunciadas ya estaban comprometidas desde hace varios años y que, por lo tanto, se trata de una vil mentira para justificar una nueva afrenta contra los trabajadores así como contra una economía próspera y autosuficiente (al volver a permitir la libre exportación de crudo).
Larga vida a Vaca Muerta
Esta semana se confirmó, a través de un reporte de la empresa británica BP, que Estados Unidos pasó a ser el mayor productor mundial de petróleo, desplazando a Arabia Saudita de ese sitial, y el mayor en hidrocarburos en general (petróleo más gas), al haber superado en este caso a Rusia. El fuerte golpe de escena en el mercado mundial energético tiene un componente particularmente significativo para Argentina: es el resultado del desarrollo de la técnica del fracking (fractura de la formación rocosa que contiene el hidrocarburo), la misma que está alumbrando en Vaca Muerta, Neuquén. Según estimaciones publicadas por organismos oficiales de Estados Unidos, las reservas potencialmente explotables de gas de shale (así denominado por su alto contenido de arcilla) de Argentina superan a las de Estados Unidos, ocupando el segundo y cuarto lugar respectivamente en el mundo. En cuanto a las reservas de petróleo de esquistos (por la piedra que los contiene), las ubicaciones se invierten: Estados Unidos tiene la segunda reserva mundial y Argentina la cuarta. Lo más trascendente es que, en el panorama que asoma, el país corre en el pelotón de punta.
Energía argentina
Un balance sobre diez años de política energética permite observar rupturas y continuidades con el período neoliberal, que imposibilitan arrojar definiciones contundentes sobre los resultados alcanzados.
Nacionalización de la mayoría accionaria de YPF. Aumento en la generación de energía de 9.000 a 27.000 gigavatios, con inversiones cercanas a los 100.000 millones de pesos. Extensión del suministro de gas y electricidad para incorporar 6 millones de hogares.
El desafío energético
La energía es clave para el desarrollo de un país. Es el torrente sanguíneo de su economía, el motor de toda transformación, el insumo crítico para el crecimiento, el núcleo duro de la evolución. De hecho, cada tipo de sociedad desde los cazadores-recolectores hasta las comunidades agrícolas o las economías modernas de la era industrial podrían definirse a partir de la energía utilizada y la tecnología disponible para transformarla. En Argentina, la matriz energética está dominada en un 85% por hidrocarburos, de los cuales YPF es la principal productora, con una participación que supera el 35% del mercado de petróleo y gas.
Vaca Muerta: a 3.000 metros bajo la tierra rompen la roca y aparece el petróleo
El sol quema el desierto neuquino. Los 40 grados se tornan una tortura bajo los mamelucos de seguridad que usan los operarios. En SOIL 28, un pozo petrolero que parece perdido en la nada, está sucediendo lo que es la mayor noticia de la producción energética argentina: están fracturando las rocas, a 3.000 metros de profundidad, para extraer el petróleo no convencional, el shale , la promesa negra.
“La soberanía energética pasa por que seamos capaces de desarrollar nuestros propios recursos”
Vamos a dividir la conversación en cuatro partes. Situación energética del país en la primera. La segunda va a ser Vaca Muerta. Tercera, los problemas potenciales que puedan devenir del fracking, del agua, riesgo sísmico, contaminación del ambiente. Y cuarta, el acuerdo con Chevron. Pero primero haremos una descripción del cuadro energético de la Argentina.
Hoy la energía está pasando por un momento muy importante por el hecho de que todos los países están buscando de alguna manera su independencia energética.