Gritos y susurros en la economía

Cuando un tema domina sobre los demás algo pasa, suele decir un amigo que no entiende de economía pero estudió a Lacan. Ahora es la inflación. Hace poco era el dólar, que sigue haciendo ruido pero no prende con todo el mundo; antes, los impuestos a las exportaciones de soja; más tarde el mínimo no imponible de ganancias; en los noventa, el riesgo país, y la lista sigue. En cambio, el hiperdesempleo del neoliberalismo, las tasas de interés siderales del crédito a las pymes y al consumo, las ganancias escandalosas de algunas empresas, la usura de los préstamos internacionales, los abusos de los monopolios, nunca ocuparon las tapas de los diarios, el aire de las radios y las pantallas de todo tipo por semanas y semanas.

Mea culpa del FMI: los ajustes en Europa son un fracaso

El economista jefe, Olivier Blanchard, admitió que sus cálculos sobre los efectos recesivos de los recortes eran demasiado optimistas.

Austericidio lo llaman los analistas. Los ajustes no sólo no funcionan sino que provocan el efecto contrario. Después de que generó desempleo y sufrimientos innecesarios a millones de personas, el FMI reconoce ahora que la política económica impuesta por Berlín, Bruselas y el propio FMI al sur de Europa es un fracaso.

Europa lidera la banca en la sombra y se acerca al momento pre-Lehman

Aunque la economía se ha desplomado desde el año 2007, el sistema bancario en la sombra sigue creciendo y donde más crece es justamente en Europa, la zona que ha caído en una nueva recesión, que tiene el desempleo por las nubes y que sufre de una potente trombosis que le provocará un infarto en breve. La zona euro, como se aprecia en esta gráfica tomada del último informe del Financial Stability Board publicado ayer, posee un tercio de los activos de la llamada “banca en la sombra”. Y si incluimos al Reino Unido, Europa queda con el mayor sistema bancario en la sombra que llega a los 67 billones de dólares (1,11 veces el PIB mundial).

Precio de los alimentos

Estamos en un período de importantes aumentos en el precio de los alimentos que golpea con fuerza sobre los países en desarrollo que han recibido el impacto durante varios años de la inflación y el desempleo. En diciembre de 2010, el Indice de Precios de los Alimentos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) superó el máximo histórico de junio de 2008, que era considerado como un extremo en la crisis mundial de alimentos. Desde entonces, los precios se mantuvieron en torno de este elevado nivel. En el período reciente, los mayores aumentos han sido en los precios del azúcar y los aceites comestibles (soja o palma). Incluso los precios de los alimentos básicos han mostrado un fuerte incremento, destacándose los precios del trigo y el arroz.