Porqué votan como votan… los que votan


Carlos A Villalba (Especial para sitio IADE-RE) | El domingo 13 de agosto hubo buen tiempo en prácticamente todo el territorio argentino; sin embargo, los solcitos de esos 3.694 kilómetros de extensión continental de Norte a Sur no invitaron a votar, las ganas de quedarse un rato más en la cama, comer un asadito, un sándwich, alguna empanada, o de no hacer nada… fueron más fuertes. Fue la expresión de un tiempo en que las decepciones convirtieron a las urnas en cajas vacías, en el que las boletas partidarias no constituyen la herramienta de la esperanza de transformar la realidad en beneficio de las mayorías.

Y se produjo la hecatombe. Esta misma columna, días antes de las primarias presidenciales, aventuraba un horizonte que se columpiaba “entre el cadalso y el abismo”, en el que el escenario de la horca lo ocupaba el liberalismo macrista y el precipicio parecía la perspectiva para el candidato-ministro de un gobierno con 10% de inflación promedio mensual a lo largo de un año… Sin embargo, aquel domingo sin motivación sufragista lo rompió todo y, a menos de dos meses de las elecciones generales, el cadalso lo ocupó un ultramercadista antiderechos, descreído de los pactos sociales de las mayorías argentinas comprometidas con el respeto a la democracia, el Nunca Más a las dictaduras, la inclusión social y la tolerancia de las diversidades de cualquier orden, incluso el religioso: Javier Milei.

Al día siguiente de ese alud, cuya potencia no avizoró ni el propio “anarcolibertario”, comenzaron los análisis (hasta el hartazgo) sobre lo que había sucedido. Esta crónica tampoco escapa a dicha tentación; aunque se interesa más por el electorado (?) que por el votado y, pidiéndole prestado el título a Juan Sasturain, hasta podría llamarse “Manual de perdedores”.

⏬ DESCARGAR DOCUMENTO COMPLETO

 

31 de agosto de 2023

Noticias relacionadas

Dossier.   En este momento de la Argentina hay que pasar momentos reunidos, juntarnos, mirarnos a los ojos,...
José Natanson. ¿De qué se alimenta el miedo? Como sabía Pennywase, el payaso de It que era capaz de adoptar la...

Compartir en