Christian Patermann: "Los residuos vegetales y animales serán el oro del mañana"

Es abogado, economista y músico de jazz aficionado. Aunque también se declara "científico frustrado", por su interés en la biología y en la energía. Christian Patermann, integrante del Consejo de Bioeconomía del gobierno alemán, es uno de los pioneros de este nuevo enfoque que intenta responder a los desafíos de un planeta con recursos limitados y nuevas demandas que deberán satisfacer a una población que, en pocas décadas, alcanzará los 9000 millones de personas.

Anatomía del miedo

Pasó el 2012 y el mundo no se acabó: ¿ahora qué? Esa misma incertidumbre sobrevoló el sitio Edge.org cuando convocó a sus miembros para responder, como todos los años, una misma pregunta. Así fue como algunas de las mentes científicas, artísticas y periodísticas más brillantes dedicadas a pensar el mundo enfrentaron el gran interrogante posterior al apocalipsis que no fue: “¿A qué deberíamos temer en los próximos años?”. Tal como viene haciendo año tras año, Radar seleccionó y tradujo las mejores (y más aterradoras) respuestas: del fin del individuo y la enajenación tecnológica a los misterios de la mente y los riesgos de vivir demasiado.

Ojos al espacio

Se inauguró en Malargüe, Mendoza, una avanzada antena de seguimiento del espacio profundo, parte de la red de la Agencia Espacial Europea, que permitirá controlar misiones a Marte, Venus y Mercurio. Con ella, se consolida el polo científico internacional iniciado con la instalación, en esa ciudad, del Proyecto Auger, uno de los experimentos físicos más importantes del mundo. A través del Ministerio de Planificación Federal, Argentina participa en el desarrollo y recibe “tiempo de comunicación” para proyectos científicos propios

Menos residuos, más energía

El Centro regional INTI-Rafaela, a través de su Área de Medioambiente, se ocupa de la valorización de residuos y la producción de energías alternativas. En esta dirección, técnicos del Instituto participan en diferentes líneas de trabajo, en el marco del Programa de Competitividad Territorial BID/FOMIN, a cargo de la Asociación Civil para del Desarrollo y la Innovación Competitiva, Agencia Rafaela. A su vez, mediante un convenio firmado entre el INTI y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), se sumaron a trabajar expertos voluntarios que ya no ejercen sus profesiones en Japón y prestan servicios en otros países, compartiendo sus experiencias y conocimientos técnicos. Como resultado del trabajo realizado conjuntamente entre el sector científico-técnico (INTI-INTA), el sector educativo (Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Rafaela), el Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR) y municipios y comunas, se concretaron dos proyectos.

Inédito: con el Conicet en el directorio, nace YPF Tecnología SA

Hace tres meses, Gustavo Bianchi trabajaba como consultor para empresas petrolíferas de la Argentina, Estados Unidos, Colombia y Ecuador cuando recibió una llamada del ingeniero Miguel Galuccio, que poco antes se había convertido en titular de YPF.

"Cuando escuché lo que quería hacer, los ojitos se me pusieron de todos colores", bromea Bianchi, para ilustrar el entusiasmo que lo lleva a trabajar siete días por semana en un proyecto sin precedente: el desarrollo de una empresa de soluciones tecnológicas para la exploración y extracción de petróleo, entre otras líneas de investigación, y cuyo directorio integran YPF y el Conicet. El paquete accionario se divide en 51 y 49%, respectivamente.

Con mucha ficha

El Estado nacional está diseñando una amplia política de telecomunicaciones que hará eje en la provisión de conectividad a través de fibra óptica, la utilización de las frecuencias 3G para brindar servicios de telefonía celular, la bajada de contenidos para la televisión digital abierta y la gestión y puesta en órbita de satélites de comunicaciones. El denominador común para llevar adelante esta estrategia es Arsat, una compañía pública que nació en 2006 para hacerse cargo de la operación de un satélite que pertenecía a la empresa Nahuelsat, pero con el tiempo pasó a ocupar un rol central en la planificación de la política de telecomunicaciones del Estado.

Medio siglo apuntando al cielo

En la época de oro del tango, un tema interpretado por Carlos Gardel afirmaba que llegar a los cincuenta años significaba haber vivido un lapso más que suficiente para enfundar la mandolina en las lides amorosas. Los irónicos versos la emprendían contra un tal Cipriano, a quien invitaba a retirarse a cuarteles de invierno.

No fue Gardel sino la ortodoxia económica y las errantes políticas científicas y tecnológicas de los años noventa las que intentaron mandar a cuarteles de invierno al Centro de Experimentación de Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados, conocido como Celpa 1 o Celpa Chamical. Un centro que –desafiando los poéticos mandatos gardelianos y las más prosaicas políticas neoliberales de los noventa– llega a sus cincuenta años sin ninguna intención de enfundar la mandolina y, por el contrario, renueva actualmente su histórica vigencia de la mano de un creciente apoyo estatal a la actividad aeroespacial argentina.

UN CLUB PARA POCOS

Hace cincuenta abriles –tangueramente hablando– el juego de la Guerra Fría sacudía el tablero geopolítico mundial con periódicas escaramuzas de diferente tenor. Una de las movidas clave de ese riesgoso juego era el desarrollo de la actividad aeroespacial, un terreno en el que la Unión Soviética parecía perfilarse como la casi segura ganadora. El gigante comunista había tomado ventaja en la carrera espacial frente a los EE.UU. por medio de sucesivos golpes, como lo fueron la colocación en 1957 del primer satélite artificial en órbita, el Sputnik, y la proeza de Yuri Gargarin, el primer humano que realizó un viaje espacial en 1961.

Impacto y visibilidad de las Revistas Cientificas

Con el convencimiento de la necesidad de generar espacios de discusión y de intercambio a nivel regional e iberoamericano entre editores de publicaciones científicas, el Centro Argentino de Información Científica y Tecnológica (CAICYT-CONICET) y la Biblioteca Nacional organizaron el Segundo Encuentro Iberoamericano de Editores Científicos (EIDEC 2010), continuando el camino trazado por el primer Encuentro, desarrollado en el año 2005.

El conocimiento científico es un bien común a toda la sociedad y, en la actualidad, la necesidad de generar conocimiento está presente en la agenda pública. Con el firme convencimiento de que la única manera de avanzar y contribuir a esta tarea es facilitando el acceso al conocimiento ya generado, es que reafirmamos la importancia y relevancia de la comunicación de la producción científica. La planificación en ciencia y tecnología y la existencia de instituciones fuertes, rectoras en materia científica, se hacen necesarias para la coordinación, promoción, ejecución, apoyo y difusión del acervo de investigación que se produce.

Cluster eólico argentino

Entre múltiples actividades de promoción y fomento de la actividad de proyectos e ingeniería de bienes de capital, CIPIBIC viene trabajando desde tiempo atrás en las cuestiones vinculadas a la generación de energía eólica.

De esta manera acompañamos a las empresas del sector en un área de sostenido crecimiento y que ha sido una de las más dinámicas dentro de las energías renovables.

Dado el potencial de nuestras empresas y las proyecciones de crecimiento de la actividad hemos decidido formalizar el CLUSTER EÓLICO ARGENTINO.

De esta manera creamos un ámbito específico para que más empresas puedan integrarse y desarrollar las tareas en común para beneficio de todos.

Contamos con la masa crítica de empresas necesaria para sostener con éxito esta iniciativa. A través de su experiencia CIPIBIC podrá coordinar el trabajo basado en el conocimiento y desarrollo tecnológicos de las empresas integrantes. El objetivo principal será garantizar la máxima integración nacional posible en cada uno de los proyectos eólicos que se construyan en Argentina.