Ni olvido, ni perdón

Después de décadas de horadar desde los márgenes, la justificación procesista de los crímenes de la dictadura se convirtió en la lengua de un gobierno elegido por las urnas. ¿Estamos a tiempo de impedir la cristalización de un nuevo consenso?

La medalla que te está devolviendo

Tengo en mis manos una foto. Es de una medalla dorada, redonda, chiquita. De un lado tiene un rostro de perfil, el de la Virgen Niña. Del otro lado, bien clarito, dice GRACIELA en mayúsculas y abajo una fecha: 3-9-74.

Cincuenta años. Dentro de ese pequeño fragmento de metal caben 50 años, mucha vida, dolor en cantidades difíciles de precisar. Caben también certezas que deshacen silencios.