La propiedad y el nuevo Código

1 En el mensaje final de nuestro encuentro anual celebrado en agosto de este año hicimos mención de la importancia del destino universal de los bienes por sobre el derecho a la propiedad privada en la enseñanza social de la Iglesia. Destacábamos entonces que “los bienes para la vida no son de unos pocos, Dios los creó para beneficio común de toda la humanidad, como lo recuerdan los grandes santos de la Iglesia y los últimos papas. Por eso la propiedad privada no es un derecho absoluto: tiene límites, sobre ella pesa una hipoteca social (San Ambrosio)”.

La función social de la propiedad en el nuevo Código Civil

La estructura de un país está configurada en gran parte por su institucionalidad jurídica. En este sentido es fundamental el Código Civil, que dicta y organiza las normas jurídicas sustantivas de derecho privado. Su articulado define una determinada forma de organización social y económica, que suele perdurar en el tiempo. Para calibrar su importancia, es bueno recordar la frase de Napoleón Bonaparte, que en su exilio decía: “Mi verdadera gloria no es haber ganado cuarenta batallas. Waterloo borrará el recuerdo de tantas victorias. Lo que nada borrará, aquello que vivirá siempre, es mi Código Civil”. Tenía razón: fue un instrumento fundamental en la estructuración de la sociedad burguesa del siglo XIX y su influencia aún perdura, ya que sirvió de modelo a otros códigos.

El fracaso de las viejas recetas económicas

Existe un ritual didáctico en la medicina conocido como la "gran ronda", en el cual los síntomas, diagnóstico y tratamiento de un paciente interesante son presentados ante una audiencia de doctores y estudiantes.

El Fondo Monetario Internacional realizó recientemente su propia versión de la gran ronda, cuando reunió a grandes figuras de la macroeconomía para reflexionar sobre las lecciones a extraer de los últimos cinco tumultuosos años.

Gurúes y amplificación de las tensiones

En la columna del domingo pasado abordé el tema de la restricción externa, refiriéndome principalmente a las tensiones que se generan en el saldo del comercio de mercancías. Pero también se generan otras tensiones importantes, que impactan sobre las reservas internacionales, como son la menor liquidación de granos, el cada vez más alto déficit de turismo y viajes, y la reducción de la prefinanciación de exportaciones e importaciones en dólares, que desde hace un tiempo comenzó a realizarse en pesos, sin ingresar divisas del exterior.

En el caso de la soja se han lanzado estimaciones que llegan a los 16 millones de toneladas por vender. No es un número menor, ya que de confirmarse esta proyección, a los precios actuales se estaría hablando de un valor cercano a los U$S 7400 millones, la quinta parte del stock actual de reservas.

Chile: esperando las elecciones

Las cifras del Centro de Estudios Públicos (CEP) son representativas del mayoritario sentir de la ciudadanía a favor de la recuperación del cobre, para terminar con los abusos a los consumidores, reducir las desigualdades regionales y de ingresos, y terminar con el lucro en la educación.

La reciente encuesta del CEP dice que Michelle Bachelet triunfará en las próximas elecciones presidenciales, y probablemente en la primera vuelta, el mismo 17 de noviembre. La encuesta también revela las demandas de la ciudadanía que desafiarán al nuevo gobierno. Más del 80% de las chilenas y chilenos desean que se nacionalice el cobre, que se reduzcan las brechas de ingresos y que los consumidores sean debidamente protegidos de los abusos. Por otra parte, arriba del 70% de la ciudadanía otorga prioridad a la gratuidad de la educación y a la descentralización del país. Son los desafíos del tiempo inmediato.

El estado actual de la coparticipación federal de impuestos

La ley 23.548 de Coparticipación Federal de Impuestos fija la distribución primaria en 42,34 % para el Tesoro Nacional, 56,66 % a las Provincias, y 1% para los ATN (Aportes al Tesoro de la Nación). Sin embargo existen leyes posteriores, como son las que refrendaron los Pactos Fiscales I y II de agosto de 1992 y agosto de 1993 respectivamente, que entre otras modificaciones destinaron el 15% del total de la masa de recursos coparticipables para financiar los sistemas de seguridad social, del cual el mayor es la ANSeS.

El regreso de la crisis de los mercados emergentes

“Lo que las economías desarrolladas buscaron exportar es más que bienes y servicios: trataron de exportar las cargas del ajuste requerido por la crisis de 2008 hacia las economías emergentes. Como un hombre a punto de ahogarse que se agarra a otro que apenas sabe nadar, las políticas seguidas bien podrían traer consigo el hundimiento de unos y de otros, de las economías desarrolladas y de las economías emergentes.”

Para parafrasear a Robert Louis Stevenson, los mercados financieros tienen “una gran memoria para olvidar”.

Las múltiples crisis latinoamericanas de deuda y la crisis de 1997/98 en el emergente mercado asiático han sido olvidadas. Ahora, el riesgo de una crisis general en los mercados emergentes es muy real.

Desendeudamiento y endeudamiento

La complejidad de algunos problemas desaparece cuando se los reduce a sus partes elementales. Volver al endeudamiento con los organismos financieros internacionales, más concretamente a la “lógica del endeudamiento”, supone una relación entre dos partes: el país y las finanzas globales. El análisis se divide entonces en tres elementos: la situación de cada una de las partes y la relación que las une.