Primeras señales de un gobierno neoliberal

Las recientes elecciones demostraron un fortalecimiento del sentir democrático de todo el pueblo argentino. Más allá de los apasionamientos propios de toda campaña electoral, cabe destacar la normalidad con que se han desarrollado los comicios y la transparencia garantizada por el Estado.

El resultado nos indica que la sociedad argentina está hoy representada por mitades. Aunque el escaso margen del ganador no es un dato adicional, lo cierto es que hay una nueva fuerza política de signo marcadamente contrapuesto al modelo actual, que iniciará una nueva etapa en la vida política nacional.

“Principales resultados de pobreza e indigencia 2003-2015”

Recientemente se difundieron ciertas aseveraciones que tienden a sobreestimar el nivel actual de la pobreza en la Argentina. Mauricio Macri, en su primera conferencia de prensa como Presidente electo, sostuvo que hay al menos 13 millones de pobres, lo cual no difiere sustancialmente de los cálculos que realiza la Universidad Católica Argentina (28,7% en 2014, que representaría alrededor de 12,3 millones de personas).

El legado, la herencia

El kirchnerismo culminó su gestión con una contundente suba del empleo y de los ingresos, junto a una fuerte baja del endeudamiento externo. Paralelamente, deja una coyuntura de restricción externa y déficit fiscal.

Esta economía está dirigida por una política que tiene objetivos, y que está dispuesta a hacer lo que hay que hacer para que esos objetivos se cumplan”, señaló Axel Kicillof poco antes de asumir como ministro de Economía, para luego detallar que estos objetivos serían “defender el trabajo y la mesa de los argentinos”. Fue, en rigor, una síntesis sobre los doce años de gestión económica kirchnerista, donde todas las variables de la economía debieron subordinarse a estos dos grandes objetivos, el empleo y los ingresos (salarios, jubilaciones, planes sociales).

“Puede ser el peor escenario”

El economista argentino Martín Guzmán trabaja hace varios años junto a Joseph Stiglitz en la Universidad de Columbia. Sus proyectos están enfocados en el desarrollo de modelos macroeconómicos alternativos a la fallida teoría dominante para explicar las crisis. Recientemente encabezaron el grupo de académicos que acompañó los nueve principios antibuitres impulsados por Argentina y del G-77 más China en Naciones Unidas. Tras acompañar a Stiglitz durante la entrevista exclusiva que ayer publicó Página/12, Guzmán conversó con este diario sobre las alternativas que tiene Argentina por delante, y sobre la conveniencia o no de buscar competitividad por medio de una fuerte devaluación.

El TLC mexicano que Macri quiere para la Argentina

¿Crónica de una devastación anunciada? Mauricio Macri prometió abrir las importaciones. Y sin dudas que así lo hará. Pero el menemismo del siglo XXI se propone muchísimo más: la implementación de un tratado de libre comercio (TLC) entre EE.UU. y la Argentina. Súmese a esto el acuerdo entre el ex alcalde porteño y Paul Singer (fondos buitre) por Vaca Muerta y todo listo para la devastación del país.

Para tomar verdadera conciencia del significado de "abrir las importaciones" un sucinto repaso al TLC suscripto entre México y EE.UU.

Presentación y resumen de una propuesta del Plan Fénix

El Plan Fénix ha venido elaborando a lo largo de este año un documento en el que se ofrece una interpretación del proceso socioeconómico del país durante el último cuarto de siglo, se examinan algunos dilemas planteados por la coyuntura actual y se sugieren acciones que deberían ser parte de la futura agenda de políticas prioritarias para consolidar un proyecto nacional soberano. Ante la nueva convocatoria electoral, el Plan Fénix considera que la difusión del documento puede contribuir al necesario debate que se plantea a la ciudadanía acerca de las políticas que considera deseables para el futuro del país.

La coyuntura y el futuro de la Argentina

En el presente documento, la Cátedra Abierta “Plan Fénix” ofrece una interpretación del proceso socioeconómico del país durante el último cuarto de siglo, examina algunos dilemas planteados por la coyuntura actual y sugiere acciones que deberían integrar, a su juicio, la futura agenda de políticas prioritarias para consolidar un proyecto nacional soberano.

A lo largo de casi una década y media de existencia, el “Plan Fénix” cree haber sido consecuente en el planteo de un modelo de sociedad que impulse un proceso de desarrollo con equidad en el que el Estado juegue un rol fundamental en la dirección general de la economía, el impulso a la producción, la regulación de los mercados, el fortalecimiento de la democracia, la promoción de los derechos sociales, la apertura hacia un mayor protagonismo ciudadano y el logro de una distribución del producto social más equitativa.

Las enseñanzas del vecino

Estimado lector: a cuántos políticos y analistas vernáculos habrá escuchado decir «tenemos que hacer como Brasil». Estos analistas presentan como el mayor logro de la política económica, la obtención del Grado de Inversión (GI), que significa una nota alta por parte de las calificadoras de riesgo. Sí, leyó bien, el GI lo determinan esas mismas calificadoras que dieron la máxima nota de seguridad a esos activos «tóxicos» que provocaron la crisis financiera global de 2007.