Mi tío Gregorio
No sé si contento es la palabra. Pero sí sé que mi tío Gregorio hubiera dicho: “Bueno...” con la n larga y la o casi imperceptible. Después de la muerte de Jorge Videla en la cárcel, ese “bueno...” hubiera sonado a ciclo cumplido, a tarea bien hecha, y al mismo tiempo a pena sin remedio y a cierta reparación. La reparación no borra la amargura. No enmienda ni corrige un daño. Pero socialmente implica un leve desagravio. A mi tío eso le importaba, incluso más allá de sí mismo.
Una buena para Guate“mala”
El dictador Efraín Ríos Montt fue condenado a 80 años de prisión. Se trata de una sentencia histórica ya que Montt se convirtió en el primer ex mandatario del mundo en ser declarado culpable de genocidio por un tribunal.
Sentencia histórica
En un fallo que marcará un hito en la historia del proceso de justicia por los graves crímenes cometidos por las dictaduras de la región, el ex general José Efraín Ríos Montt fue condenado a 80 años de prisión por ser responsable de genocidio y crímenes de lesa humanidad cometidos entre abril de 1982 y agosto de 1983, período durante el cual gobernó Guatemala. El Tribunal A de Mayor Riesgo revocó su arresto domiciliario y dispuso que cumpla la pena en cárcel común. Por su parte, el ex jefe de inteligencia José Mauricio Rodríguez Sánchez fue absuelto.
Ríos Montt: de mandatario a culpable de genocidio
Hasta el final, el acusado José Efraín Ríos Montt se declaró inocente. Sin embargo, una juez guatemalteca decidió lo contrario y el antiguo hombre fuerte de Guatemala se convirtió en el primer exmandatario del mundo en ser declarado culpable de genocidio por un tribunal nacional.
Hay 180 días para regularizar a las empleadas domésticas
Para empezar, un cambio en la manera de llamar a quienes trabajan en las tareas domésticas. La nueva ley recientemente sancionada se denomina régimen especial de contrato de trabajo para personal de casas particulares. Atrás quedó aquel viejo decreto ley 326/56 servicio doméstico, precisamente de 1956, un régimen especial que establecía condiciones laborales que no estaban presentes en la ley de contrato de trabajo.
El trabajo que da el trabajo
Y dijo la señora: ¡Imagínate, ahora mi empleada es amparada por el gobierno, con esas leyes absurdas! Como si nosotros, los patronos, no tratáramos bien a esas desgraciadas, que nacen en una favela, en medio de la pobreza, y tienen la suerte de encontrar un empleo en nuestras familias.
La María Dolores, por ejemplo, no tenía dónde caer muerta. Su padre borracho, su madre lavandera, una retahíla de hermanos. La chavalita comenzó aquí, en esta casa, como cuidadora de mi hijo pequeño Jorge. Yo le enseñé hábitos de higiene, le di un uniforme blanco, dejé que llevase para su casa lo que sobraba de las comidas que mi marido ofrece a sus clientes.
Último artículo: Batallemos por el fin de la discriminación laboral
Falleció nuestro amigo y miembro del Consejo Editorial de SinPermiso Javier Diez Canseco. Este que reproducimos a continuación es su ultimo artículo, escrito muy poco antes de morir. En esta misma entrega encontrará el lector una necrológica de su amigo Oscar Ugarteche. SinPermiso se conduele con sus compañeros políticos y con su familia, particularmente con su hijo Javier, a quien tuvimos el placer de conocer personalmente en unas jornadas de SinPermiso realizadas en Madrid hace ya unos cuantos años. Del trato con Javier Díez Canseco, que fue un colaborador asiduo y entusiasta de SinPermiso desde el comienzo mismo del proyecto va ya casi para una década, impresionaban gratamente muchas cosas. Pero si forzados por la apabullante majestad de la muerte hubiera que quedarse ahora mismo con una, sería ésta: era un alma combatiente excepcional, superlativamente elegante, y su amor al detalle –escondite del diablo— le libró de los dos célebres (auto)reproches brechtianos al militante: ni miró al mundo con impaciencia, ni en obnubilada busca de un futuro amistoso dejó nunca él mismo de serlo. SP
Javier Diez Canseco Cisneros (1948-2013)
La inoportuna muerte de Javier Diez Canseco Cisneros tras un cáncer fulminante agarra a la izquierda latinoamericana y peruana fuera de base. Diagnosticado a inicios de febrero del 2013 de un cáncer al colon, este resultó un sarcoma agresivo que se hizo metástasis y lo mató en pocas semanas. Dirigente político y analista fino desde fines de los años 60, cuando era estudiante en la Pontifica Universidad Católica del Perú, JDC fue el decano del congreso peruano. Salió electo para la Asamblea Constituyente de 1978 y se quedó en el Congreso de la República tres décadas con dos intermedios, cuando Fujimori cerró el congreso en 1992 y cuando corrió a la presidencia en el año 2006.
Lograr la paz eterna
Además del genocidio y el robo de tierras, los vencedores volvieron a practicar la odiada esclavitud que había comenzado a eliminarse en nuestro país en la célebre Asamblea del año XIII...
Esa esclavitud fue reimplantada por el presidente Avellaneda y su ministro de Guerra, el general Julio Argentino Roca. Se puede comprobar en los diarios de Buenos Aires de la época de la “campaña del desierto” en avisos oficiales con el título de “Hoy entrega de indios”. Y cuyo texto rezaba: “A toda familia que lo requiera se le entregará un indio varón como peón, una china como sirvienta y un chinito como mandadero”. Tal cual.
El primer acto del 1° de mayo en Rosario y Virginia Bolten
El 1º de Mayo es una fecha emblemática para los oprimidos, humillados y ofendidos de la Tierra. En esta fecha de 1886 los trabajadores de EE.UU., muchos en las filas anarquistas, realizan una huelga general, acordada el año anterior, en reclamo de las 8 hs. de trabajo. Como consecuencia de esta acción, el 20 de agosto de 1886 la justicia burguesa condena a ocho trabajadores a la horca. A partir de este momento y en todo el mundo esta fecha se convirtió en un día de lucha y solidaridad.
En el año 1890, se realizaron simultáneamente actos en Chivilcoy, Bahía Blanca, Buenos Aires y Rosario. En esta ciudad, la plaza López fue el lugar elegido para la concentración del primer acto conmemorativo del 1º de Mayo.